La gingivitis y la periodontitis son enfermedades inflamatorias de las encías, pero no representan el mismo grado de daño. La gingivitis afecta principalmente al tejido gingival y suele ser reversible cuando se elimina la placa y se recupera una higiene eficaz. La periodontitis afecta a los tejidos que sujetan los dientes y puede causar pérdida de inserción y hueso si no se trata.
La diferencia no puede establecerse únicamente observando si la encía está roja o sangra. Se necesita una exploración periodontal y, cuando corresponde, radiografías. En Suavidents, clínica dental ubicada en Madrid, en el Barrio de Salamanca, valoramos cada caso para conocer la extensión del problema y proponer un tratamiento personalizado.
Qué es la gingivitis
La gingivitis es una inflamación limitada a la encía. Habitualmente aparece cuando la placa bacteriana se acumula alrededor de los dientes y el organismo responde con enrojecimiento, aumento de volumen y sangrado. Puede existir sensibilidad o mal aliento, aunque muchas personas no sienten dolor.
En esta fase no hay necesariamente pérdida del hueso que soporta los dientes. Por eso, si se controla la placa, se elimina el sarro y se mantiene una higiene adecuada, la encía puede recuperar un aspecto y comportamiento saludables. El hecho de que sea reversible no significa que deba ignorarse.
Qué es la periodontitis
La periodontitis es una enfermedad más profunda. La inflamación se extiende por debajo de la encía y afecta a las estructuras que mantienen el diente unido al hueso. Se forman bolsas periodontales donde pueden acumularse bacterias y depósitos que el cepillo no alcanza.
Con el tiempo puede producirse pérdida de inserción, reabsorción del hueso, retracción de encías, sensibilidad, movilidad o desplazamiento dental. El daño acumulado no se revierte simplemente con una limpieza convencional, aunque el tratamiento puede detener o controlar la progresión y ayudar a conservar los dientes.
Por qué una gingivitis puede avanzar
No todas las personas con gingivitis desarrollan periodontitis. La progresión depende de la respuesta individual, la cantidad y composición de la placa, el tabaco, la diabetes, la genética, el cuidado diario y otros factores. Sin embargo, una inflamación mantenida aumenta la preocupación y justifica actuar.
Esperar a que aparezca dolor no es una estrategia segura. La periodontitis puede avanzar sin síntomas intensos. Algunas personas solo notan sangre al cepillarse, mal aliento o que los dientes parecen más largos. Las revisiones permiten encontrar cambios antes de que exista movilidad evidente.
Síntomas de gingivitis
Los signos más habituales son encías rojas, brillantes o hinchadas, sangrado al cepillarse o usar hilo, sensibilidad leve y mal aliento. La encía puede cambiar de forma y perder su aspecto firme. En ocasiones el sangrado aparece al morder alimentos duros.
Estos síntomas también pueden verse influidos por cambios hormonales, medicamentos o una técnica traumática. Por eso el diagnóstico debe integrar los antecedentes y la exploración. La automedicación con colutorios puede ocultar parcialmente el problema sin resolver la causa.
Síntomas de periodontitis
La periodontitis puede incluir sangrado, retracción, espacios entre dientes, mal sabor, supuración, sensibilidad radicular, movilidad o cambios en la mordida. Algunas personas observan que una prótesis ya no ajusta igual o que los dientes anteriores se separan progresivamente.
El tabaco puede reducir el sangrado visible, por lo que la ausencia de sangre no garantiza salud. En implantes, la inflamación de los tejidos puede producir sangrado, profundidad aumentada y pérdida ósea. Los implantes no sufren caries, pero sí pueden desarrollar enfermedades inflamatorias en sus tejidos de soporte.
Cómo se realiza un estudio periodontal
El estudio comienza con una historia clínica completa. Se revisan diabetes, tabaco, medicación, antecedentes familiares, embarazo, higiene, tratamientos previos y frecuencia de mantenimiento.
También se observan restauraciones que dificultan la limpieza y hábitos que pueden influir en el riesgo.
Con una sonda periodontal se mide la profundidad alrededor de cada diente y se registra sangrado, supuración, retracción, movilidad y afectación de determinadas zonas anatómicas. Las radiografías, cuando están indicadas, muestran el nivel del hueso y ayudan a establecer la extensión. Este conjunto de datos permite diagnosticar y planificar.
Tratamiento de la gingivitis
El tratamiento se centra en controlar la placa. Incluye una limpieza profesional para eliminar cálculo y depósitos, revisión de la técnica de cepillado y selección del método interdental más adecuado. No todas las personas necesitan el mismo cepillo interdental ni el mismo tipo de seda.
También se corrigen factores locales, como restauraciones desbordantes o zonas que retienen placa, cuando es posible. Después se comprueba la respuesta. Si el sangrado persiste pese a una higiene eficaz, hay que reconsiderar el diagnóstico, la técnica y los factores generales.
Tratamiento de la periodontitis
La primera fase suele incluir educación, control de factores de riesgo e instrumentación profesional por debajo de la encía. El objetivo es eliminar biofilm y cálculo de las superficies radiculares para reducir la inflamación y favorecer la estabilidad de los tejidos.
El procedimiento puede realizarse por zonas y con anestesia local cuando corresponde. Después de un periodo de cicatrización se lleva a cabo una reevaluación. Se vuelven a medir las bolsas y el sangrado para comprobar qué áreas han respondido y cuáles necesitan tratamiento adicional.
En determinados casos se plantean procedimientos quirúrgicos para acceder a zonas profundas, regenerar tejidos cuando existe una indicación o corregir defectos. La cirugía no es necesaria para todos los pacientes. La decisión depende de la anatomía, la gravedad, la higiene y la respuesta a la fase inicial.
Mantenimiento periodontal
El tratamiento no termina cuando disminuye el sangrado. Las personas con antecedentes de periodontitis mantienen un riesgo de recaída y necesitan mantenimiento. En estas visitas se revisa la higiene, se controlan bolsas y sangrado y se eliminan nuevos depósitos.
La frecuencia no es idéntica para todos. Puede ser más corta en fumadores, personas con diabetes, pacientes con bolsas residuales o quienes han tenido una enfermedad avanzada. Cumplir el mantenimiento es una de las medidas más importantes para conservar los resultados.
Relación con diabetes y salud general
La periodontitis comparte factores de riesgo y mantiene asociaciones con enfermedades generales, especialmente la diabetes. Esto no significa que una limpieza dental cure una enfermedad médica ni que toda persona con periodontitis vaya a desarrollar otro problema.
El enfoque responsable consiste en controlar la salud oral, informar al odontólogo de los antecedentes y mantener el seguimiento médico. Si tomas anticoagulantes, has sufrido un evento cardiovascular reciente o tienes una enfermedad relevante, no modifiques la medicación y comunícalo antes del tratamiento
Prevención diaria
Cepilla dos veces al día con pasta fluorada y filamentos suaves. Dedica atención al margen de la encía y limpia los espacios interdentales. El tamaño del cepillo interdental debe adaptarse al espacio; uno demasiado pequeño puede ser ineficaz y uno demasiado grande puede lesionar.
No fumes y busca apoyo profesional si quieres dejarlo. Mantén la diabetes controlada, limita la frecuencia de azúcares y acude a las revisiones. Los colutorios son complementos, no sustitutos. La clorhexidina solo debe utilizarse durante el tiempo indicado.
Situaciones que necesitan especial seguimiento
Las personas con implantes deben mantener controles de los tejidos que los rodean. El sangrado, la supuración o el aumento de profundidad alrededor de un implante requieren valoración. Aunque un implante no tenga nervio y no pueda desarrollar caries, el hueso y la encía pueden verse afectados por inflamación.
Durante el embarazo puede aumentar la respuesta gingival frente a la placa. La revisión y la higiene profesional se adaptan a la situación clínica y a la etapa de gestación. Las personas que toman medicación que favorece el crecimiento de la encía o la sequedad bucal también pueden necesitar instrucciones y controles específicos.
En pacientes que van a iniciar ortodoncia, rehabilitaciones extensas o colocación de implantes, es importante estabilizar antes la salud periodontal. Mover dientes o colocar restauraciones sobre tejidos inflamados puede dificultar la higiene y comprometer la planificación. La coordinación entre especialidades ayuda a establecer el orden adecuado.
Preguntas frecuentes
¿La gingivitis siempre se convierte en periodontitis? No, pero una inflamación persistente necesita
control porque algunas personas presentan mayor susceptibilidad.
¿La periodontitis se cura? Puede controlarse y estabilizarse. El daño previo no siempre se recupera,
por lo que el mantenimiento a largo plazo es esencial.
¿Una limpieza dental es suficiente? Puede serlo en gingivitis. La periodontitis suele requerir
instrumentación subgingival, reevaluación y mantenimiento periodontal.
¿La periodontitis duele? No siempre. Puede avanzar de forma silenciosa, por lo que el sangrado, la
retracción o la movilidad deben revisarse aunque no haya dolor.
Tratamiento periodontal en Madrid
Si notas cambios en tus encías, solicita una valoración en Suavidents, clínica dental situada en
Madrid, en el Barrio de Salamanca. Estamos en la calle Pilar de Zaragoza 89, cerca de Avenida de
América, Diego de León y Cartagena. Un diagnóstico temprano permite elegir el tratamiento
adecuado y proteger mejor los dientes naturales.
